Asociación Española Guías y Scouts de Europa

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Guias Mayores y Rovers > 17 años

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ruta

 

I. DEFINICIÓN

La Rama "Ruta" es la continuación de la Rama "Scouts". Tomando al hombre joven aún adolescente, quiere ayudarle a llegar a ser un adulto capaz de "remar él mismo su canoa" (B.-P.), consciente de sus deberes, consagrado a servir.

Subiendo de la Tropa o viniendo del exterior a los 16 - 17 años, y siguiendo su maduración, el Rover deja normalmente el Clan() hacia los 20 años La edad central de la Rama se sitúa, pues, alrededor de los 18 años.

Ese período está caracterizado en el hombre joven, de un lado por el sentimiento vivísimo de llegar a ser un "hombre", capaz de obrar solo, oponiéndose incluso a los que pretendan frenar sus deseos, y de otro lado por cierta inquietud frente a lo desconocido que representa en gran medida la sociedad de los adultos: vida conyugal, social, profesional.

 

II. ESTRUCTURAS

Queriendo ayudar al hombre joven a "conducir su vida", la Rama "Ruta" le sitúa progresivamente en un marco "adulto", donde cada uno puede, a la vez, desarrollar su personalidad y participar en equipo en un trabajo común: acción y reflexión.

 

1. El Equipo

La Patrulla scout era la unidad de juego y de acampada; el Equipo de Rovers es ante todo la unidad de trabajo y de servicio. Un Equipo de Jóvenes Rovers es generalmente numeroso: 7 a 8, comporta una vida de Equipo intensa y consagra una parte importante de su tiempo a la formación de sus miembros, bajo la dirección de la jefatura.

 

2. El Jefe de Equipo

El Jefe de un Equipo de Jóvenes Rovers es siempre uno mayor que ya tiene la experiencia del Servicio y de la vida de un Clan; a veces incluso tiene un Asistente.

El Jefe de un Equipo de Compañeros Rovers tiene como tarea dirigir las empresas o servicios comunes escogidos por el Equipo, controlar y coordinar los servicios individuales, y asegurar en el seno del Equipo el ambiente de amistad viril en el que los Rovers gustarán acudir a confrontar sus experiencias y volver a ponerse a punto cara a las acciones futuras.

 

3. El Clan

La composición de un Clan debe ser concebida con una gran flexibilidad; generalmente un Clan nace de dos Tropas como mínimo.

Pero el reclutamiento puede extenderse, fuera de esas Tropas, a la gente joven de los diversos medios que rodean el Clan. La irradiación del Clan puede extenderse incluso a las ciudades y pueblos vecinos donde se pueden crear equipos aun si no hay tropas preexistentes. Así, un Clan se compone como mínimo, de un Equipo de Jóvenes Rovers y de un Equipo de Compañeros Rovers y puede alcanzar un máximo de una cuarentena de Rovers repartidos en 4 ó 6 equipos y varias localidades.

 

4. El Jefe de Clan

La misión del Jefe de Clan es la de preparar a sus Rovers para su vida de hombre, en toda su plenitud y su finalidad cristiana. Debe ser él mismo, pues, un hombre comprometido en la vida, es decir, que tenga una profesión, que ejerza responsabilidades sociales o cívicas, y preferentemente que esté casado.

Dejando a sus Jefes de Equipo una gran libertad de acción en el marco de los objetivos decididos en Consejo de Clan, interviene sin embargo en la elección de los Servicios, en las etapas a recorrer por cada Rover hasta su Partida, y, tan a menudo como pueda, en las discusiones, capítulos o círculos de estudio de sus Equipos sobre los temas más importantes. Normalmente es ayudado por un Asistente.

 

5. El Consiliario

Como en la Tropa, la misión del Consiliario, sacerdote y educador, es esencial en la vida del Clan. Más concretamente, hace descubrir a los Rovers lo que es una fe adulta y cómo la Ley Scout toma todo su sentido en la edad de hombre. Su participación es indispensable en toda reunión de Equipo sobre temas que tengan implicaciones religiosas, así como en el gran campamento de verano.

 

6. El Consejo de Clan

El Consejo de Clan, compuesto por el Jefe de Clan, el Consiliario, Asistentes, Jefes de Equipo y todos los Rovers, tiene como fin analizar los resultados individuales y colectivos obtenidos en el transcurso de un período dado y fijar los objetivos a alcanzar en el período siguiente. Debe abarcar un tiempo bastante largo, un trimestre, incluso un semestre, y requiere una preparación minuciosa que puede hacerse en Consejo restringido, es decir, el Jefe de Clan y sus Jefes de Equipo, cuyas reuniones son más frecuentes.

 

III. FINES

La Ruta toma los cinco fines del Escultismo en su totalidad. Preparado mediante el Lobatismo, orientado mediante la Rama "Scouts", el hombre joven acaba en la Ruta su formación hasta el completo desarrollo de su personalidad.

Robusto y técnicamente capaz, también es un hombre de carácter, consagrado al Servicio, y sostenido por una fuerte espiritualidad. Puede enfrentarse a la vida.

 

1. Salud

La vida urbana que se impone a la mayoría de los hombres, constituye un factor de desgaste físico y nervioso contra el cual muchos no reaccionan o luchan con medios artificiales. Afirmando que un cuerpo robusto y obediente es la condición habitual de cualquier acción, la Ruta quiere transmitir al joven la nobleza de su cuerpo, considerado no como un dios sino como el tabernáculo del Espíritu.

El entrenamiento físico y deportivo constituye, pues, una parte importante de las actividades del Clan, cara a acrecentar la resistencia a la fatiga y a la intemperie, el dominio de sí, el gusto por el riesgo, la rapidez de reflejos.

Fuera de los campamentos y raids que desarrollan la resistencia, se buscará la práctica de deportes que respondan a estos objetivos tales como: judo, vela, paracaidismo, vuelo sin motor, canoa, espeleología, escalada, natación, inmersión submarina, etc. La elección vendrá determinada por el gusto de los jóvenes y las circunstancias locales, en particular por las posibilidades de acuerdo con un club deportivo.

 

2. Carácter

Nuestra época está caracterizada por la abundancia y la parcialidad de las informaciones. El hombre moderno es lo que se rifan las propagandas y la publicidad. Falto de lucidez y de voluntad, corre el riesgo de ser arrastrado a los peores compromisos.

Uno de los rasgos particulares del Escultismo es el de haber puesto el acento en la formación del carácter. La Ruta toma este fin en consideración con plena acepción; quiere formar hombres capaces de fijar libremente sus elecciones y que tengan el coraje de mantenerlas.

El dominio de sí, fruto de un desarrollo físico armonioso, el sentido de los demás, desarrollado mediante el Servicio, la aptitud, resultado de la habilidad técnica, dan un cierto equilibrio de facultades.

Pero la formación del carácter en la edad adulta necesita además una información precisa y objetiva acerca de los grandes problemas de la vida conyugal, social, profesional y cívica, su discusión a la luz del magisterio de la Iglesia, y el adiestramiento de la voluntad mediante cierta ascesis personal.

 

3. Servicio

Si se limitara a los fines precedentes, la formación dada por la Ruta resultaría individualista y no se distinguiría apenas de las corrientes del mundo actual donde la afirmación de sí equivale a menudo de hecho a egoísmo y deseo de poder.

Por lo tanto, el individuo no encuentra su plenitud nada más que en una tarea que le lleve a superarse; el Escultismo desea, pues, ver a sus hombres participar ampliamente en la vida del país, poniéndose de forma desinteresada al servicio de las comunidades de vida: familia, talleres, parroquias, empresas, ciudades, etc.

Toda la formación y todas las actividades de los Rovers encuentran así su razón de ser y su convergencia con el fin que es la propia divisa de la Ruta: "SERVIR".

 

4. Habilidad técnica

Pero para "servir" la buena voluntad no es suficiente. En un mundo en plena transformación técnica, sólo las aptitudes reconocidas tendrán el derecho y la posibilidad de hacerse valer.

La Ruta, incitando a sus miembros a desarrollar su valía profesional en el oficio que han elegido o van a elegir, les ofrece la posibilidad de adquirir técnicas utilizables en los servicios a los que han decidido consagrarse.

Así es como, mediante su experiencia, el Jefe de Clan cumple el deber de ayudar a sus Rovers en su vida profesional, ilustrándolos, guiándolos y proporcionándoles los apoyos oportunos en las necesidades. Además, en función de los servicios escogidos, los orienta hacia técnicas tales como: socorrismo, liturgia, canto coral, grupos de expresión, trabajo de la madera y del hierro, captación de jóvenes, enseñanza de educación física y de deportes...

 

5. Sentido de Dios

En el ambiente materialista que nos rodea por todas partes, sólo una fe instruida y viva permite mantener el sentido de Dios que da un valor sobrenatural a nuestros actos.

En el transcurso de reuniones de Equipo, los Rovers, con la ayuda del Consiliario, profundizan en las bases de su fe a fin de reafirmar sus creencias y de estar en condiciones, no solamente de defenderlas, sino de hacerlas irradiar con un espíritu misionero.

Además, un Rover confiere a su vida un estilo que le es propio y que le lleva a practicar un cristianismo de aire libre, abierto y fraternal, viril y puro, sensible a la belleza y a la grandeza, impregnado todo de una espiritualidad de Ruta, espiritualidad que encontró y encuentra siempre su fuente en las grandes peregrinaciones de la cristiandad: Santos lugares, Roma, Santiago, Lourdes, Chartres, Le Puy, etc.

 

IV. MÉTODO

1. La vida de Equipo

La vida de Equipo es la traslación a la edad rover de la vida de patrulla. En el seno del Equipo es donde se siente reconfortado por amigos francos y leales, que tienen el mismo ideal que él. Pero esta amistad no está replegada sobre sí misma, está orientada hacia el fin a alcanzar en común. Y de este esfuerzo de superación parte un enriquecimiento que sirve de provecho a cada uno.

Además, todo será hecho para estrechar más los vínculos del Equipo, permitiéndole desarrollar su "espíritu de equipo" mediante acciones autónomas y acrecentar así su patrimonio moral.

 

2. El Servicio

El Servicio, fin primordial de la Ruta, es también método. "Es mediante el Servicio y mediante el estudio que este Servicio exige de sí, como el Rover acaba su formación" escribía Eduardo de Macedo, Fundador de la Ruta SDF.

Es bien cierto que no hay Servicio válido sin un estudio previo del medio en el que se ejerce. Mediante este estudio, el Rover descubre datos psicológicos y sociológicos que ensanchan sus horizontes. Mediante la misma práctica del Servicio, las técnicas que necesita, las responsabilidades que implica, el Rover desarrolla su sentido de los demás, aumenta su eficacia y reafirma su personalidad. El Servicio es, pues, eminentemente formador.

 

3. Las Etapas

Pero sería un gran riesgo dejar a un Joven Rover lanzarse a un Servicio desde su llegada al Clan; así pues, la vida del Rover se desarrolla en dos etapas que constituyen una progresión al término de la cual tiene lugar, normalmente, una toma de conciencia y un compromiso: la "Partida Rover".

a) La admisión en el equipo.  Es un año de transición entre el escultismo de adolescente y el escultismo de adulto. Aún siendo muy amplia la parte del juego y de la aventura, especialmente gracias a numerosos campamentos volantes en todas las estaciones, se da no obstante una importancia creciente a las reuniones y discusiones de equipo, a fin de despertar las personalidades, y se prepara a los Jóvenes Rovers para su futuro Servicio mediante visitas y estudios concretos, así como mediante la participación ocasional en el Servicio de los Compañeros Rovers.

b) El compromiso Pilto Aun cuando la actividad del Joven Rover se desarrolla enteramente en el seno del Equipo, la del Compañero Rover se desarrolla en parte en el seno del Equipo, en parte fuera. En efecto, después del año de Ruta Joven, el Rover elige su Servicio definitivo.

c) La Partida Rover. La Partida Rover representa el compromiso del Rover "de conducir él mismo su vida", como cristiano resuelto y consagrado a "servir".

Dado su carácter personal la "Partida Rover" es resultado de una elección libre que no todos están obligados a hacer. Tiene lugar cuando el Rover ha tomado plena conciencia del ideal de la Ruta, y decide hacer de éste el ideal de su vida. Ningún límite de tiempo se impone para esto: un Rover puede hacer la "Partida" en el transcurso de sus años de servicio o en el momento de dejar el Clan, o incluso con posterioridad; como puede no decidirse nunca a ello.

 

V. ACTIVIDADES

1. El Campamento Rover

Para los Jóvenes Rovers, el campamento de fin de semana es ante todo confirmación de las técnicas scouts "clásicas", pero muy pronto se orienta hacia el "Raid", donde puede darse rienda suelta al espíritu de aventura poniendo voluntad y paciencia en la prueba, y hacia "la exploración regional" a la vez apertura de espíritu y preludio al servicio.

Para los Compañeros Rovers, muy liados ya con sus ocupaciones profesionales y su Servicio, el campamento de fin de semana durante los trimestres de invierno es, sobre todo, la ocasión de reencontrarse con la calma y de mantenerse en forma.

Y para todos, agrupados en el seno del Clan, el campamento de verano debe ser una gran aventura. Bajo la dirección del Jefe de Clan, es la ocasión, ya sea de descubrir aspectos grandiosos o poco conocidos de algunas regiones, ya sea de entrenarse en el mar o en la montaña, ya sea de conocer países extranjeros y de encontrarse con su juventud.

 

2. El Servicio

"El Rover no se limita a prepararse para el Servicio, lo practica bajo la forma que ha elegido" (Baden-Powell). Esta elección se efectúa a final del año de Ruta Joven durante el cual ha sido cuidadosamente preparado. Es al Jefe de Equipo y al Jefe de Clan a quienes corresponde ayudar al Rover a hacer esta elección en función de sus gustos, de sus aptitudes y de su tiempo disponible. Así, se habrán tenido en consideración la mayoría de los Servicios en el transcurso del año, con la participación de especialistas o de Rovers comprometidos ya en un servicio dado.

El Servicio Rover debe ser atrayente, formador y eficaz. Tres opciones se ofrecen al Rover:

Cualquier Rover debe encontrar su sitio. A diferencia de la Empresa, el Servicio es permanente, duradero y, la mayoría de las veces, individual. Sin embargo, en algunos casos, es labor de dos o tres Rovers asociados en una acción común, o incluso de un equipo completo.

 

VI. CONCLUSIONES

Tercer y último período de la formación scout, la Rama "Ruta" es la culminación de ella.

Insertada fuertemente en el presente, pero siempre vuelta hacia el futuro, traza ante los jóvenes un camino ampliamente abierto en su vida de hombre.

Gracias a la Ruta, el Escultismo, que sin ella estaría truncado, alcanza su plena dimensión humana y alcanza su fin: formar ciudadanos útiles y cristianos que irradien.

Asociación Española Guias y Scouts de Europa. Miembro de la Federación de Escultismo Europeo - FSE

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